El deporte de EEUU ha hecho importantes esfuerzos por abrir espacios a la mujer, en busca de la equidad de género

EEUU se ha convertido en punta de lanza a nivel mundial en el tema de la equidad de género. Las principales ligas deportivas han asumido este compromiso y de a poco van implementando políticas que permiten la apertura de sectores que antes eran exclusivos de los hombres, pero también promueven la equidad salarial para sus deportistas, sin importar su género y también desincentivan la “objetivación” de la mujer.

Los esfuerzos aislados, de a poco se han ido conjuntado hasta afectar institucionalmente a sus respectivas ligas, pero aun hay un gran trecho por recorrer. Sin embargo, su camino andado es -mucho mayor que lo que ocurre en países como México. Veamos algunos ejemplos de lo que ocurre en un país con deporte del primer mundo:

Igualdad económica en temas de género

Hace apenas unos pocos meses, la Federación de Futbol de Estados Unidos (USSF por sus siglas en inglés) anunció en septiembre del 2021 que ofrecería contratos idénticos para sus selecciones masculina y femenina. Esto, para que ambas escuadras estén entre las mejor pagadas del mundo.

Se trata de un justo reconocimiento para una representación nacional, donde el equipo femenino es mucho mejor que el varonil: ostentan cuatro campeonatos mundiales y cuatro oros olímpicos.  

Pero por otro lado, solo la superestrella del tenis, la japonesa Naomi Osaka, está entre los 25 deportistas más ricos del mundo, con ingresos por 60 millones de dólares (mdd) en 2020, de acuerdo con Forbes. Pero sus ganancias por ganar competencias deportivas solo fueron de 5 millones, el resto llegó por patrocinios comerciales.

El tema de patrocinios para Osaka es impresionante, porque solo fue superada por gente como: Roger Federer, LeBron James o Tiger Woods en el mismo periodo y ella misma superó su marca del año anterior de 2019-20 cuando generó cerca de 37 millones.  generaron más dinero en auspicios que la nipona.

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En la misma lista, la siguiente mujer en aparecer es Serena Williams, en el puesto número 28, con ingresos por 41.5 mdd, de los cuales solo 1.5 llegaron por méritos deportivos.

En la NBA y la WNBA persiste esta disparidad económica. La liga femenil, fundada en 1997, dependía en sus primeros años de las ocho franquicias que participaron en su año de debut

Luego, se sumaron organizaciones con dueños independientes y hoy en día son 12 equipos de la WNBA.

Hasta 2020, se firmó un nuevo contrato colectivo de trabajo con duración de ocho años. Por primera vez se acordó que las mejores jugadoras podrían acceder a una compensación en efectivo de hasta 500 mil dólares. Esta es una cifra tres veces mayor que la del convenio anterior.

Aun así los sueldos no se comparan, las estrellas de WNBA tienen contratos “supermax”, de $221,450 mil en 2021 que equivalen a casi 7 mil dólares por partido, en una temporada de 32 encuentros. En la NBA, el contrato “supermax” es de cinco años y supera los 200 mdd, por lo que un jugador con estas cláusulas superaría los 487 mil dólares por partido, en temporadas de 82 partidos. ¿La diferencia? La cantidad partidos que se juegan, el precio de los boletos entre una y otra liga, la venta de mercancía y los contratos de publicidad.

WNBA

Además, la WNBA estableció que el 53% de esta compensación se realice en efectivo, y afecte rubros como: salario base, bonificaciones y galardones. Esta bonificación puede alcanzar en promedio los 130 mil dólares.

Y antes, las jugadoras tenían que hacer temporada en Europa para conseguir más dinero. En la NBA eso no pasa, el salario mínimo para un jugador sin experiencia en la Liga es de 925 mil dólares. Esto es, cuatro veces más que el de una estrella de la WNBA.

Peladoras de MMA

Claressa Shields (11-0, 2 KO’s), una de las más grandes boxeadoras en su género. Ganó oro olímpico en 2012 y 2016. Al saltar al profesionalismo, se volvió campeona indiscutible en dos distintas divisiones y es una de las peleadoras que más ha peleado contra la disparidad salarial.

De hecho, en su carrera tiene que mezclar las artes marciales mixtas con el boxeo para conseguir más ingresos. “Hay una disparidad injusta. No existe boxeador masculino que haya logrado lo que yo he hecho y es increíble lo mucho menos dinero que genero”, lamentó en una entrevista.

A sus 26 años pelea en la Professional Fighters League (PFL) y aspira a ser la primera mujer en el boxeo en ganar una bolsa de 1mdd. Sin embargo, su bolsa más jugosa fue en 2020 por 300 mil dólares, un precio pequeño para la “mejor de todos los tiempos”.  

Clarissa Shields

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En la UFC, la “GOAT” es la brasileña Amanda Nunes y en su último combate obtuvo una bolsa por 500 mil dólares. Otros casos son los de la boxeadora puertorriqueña, Amanda Serrano, quien combina las Artes Marciales Mixtas (MMA) con el boxeo donde es campeona OMB y CMB.

Está por igualar el récord de nocauts para una peleadora, que pertenece a Christy Martin, quien apenas ganaba 5 mil dólares por pelea.

La apertura de espacios en la NFL

En la temporada recién concluida, la NFL registró una cifra récord de 12 mujeres trabajando como entrenadoras. Esto, como consecuencia de un esfuerzo de la Liga por abrir mayores espacios a mujeres en un deporte que por años fue exclusivo de los hombres.

Cuatro años antes, en 2017, la NFL creó el Foro de carreras en el futbol americano para la mujer, que recluta mujeres para ofrecerles empleos de tiempo completo en la Liga o alguno de los equipos.  Este programa ha permitido emplear a 100 mujeres, de acuerdo con cifras oficiales.

Mientras que otras decenas han conseguido trabajos relacionados con el futbol americano universitario o de preparatoria. Mientras que para 2021, 44 mujeres que participaron en el foro, consiguieron empleo en alguno de estos tres niveles.

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A nivel administrativo, el 38% de la plantilla en la oficina de gestión de la NFL son mujeres y en la Liga ya hay dos mujeres trabajando, una de ellas, Sarah Thomas, ya participó en el Super Bowl LV.

“Tenemos mujeres en casi todos los niveles, excepto en el puesto de entrenador jefe y [gerente general], algo que ocurrirá pronto”, anticipó Sam Rapoport, director para diversidad, igualdad e inclusión de la NFL, a la cadena NBC al inicio de la temporada.

Mientras que los Buccaneers de Tampa Bay comenzaron la temporada 2021 como el único equipo de la Liga con dos mujeres en el staff de coaches: Maral Javadifar, terapeuta física y entrenadora asistente para fuerza y acondicionamiento, así como Lori Locust, asistente de la línea defensiva.

“Sus calificaciones excedían los requisitos que teníamos para nuestro programa de ciencias del deporte. Ella tiene antecedentes deportivos. Es jugadora de baloncesto. Entiende muy bien la dinámica de la preparación de los jugadores”, explicó sobre Maral, el coach Bruce Arians.

Maral Javadifar

Las mujeres en los playoffs 2021 de la NFL

Para los playoffs de la presente temporada participaron, además de las coaches de Tampa Bay, otras tres mujeres, incluida Jennifer King, la primera coach interina de tiempo completo que tiene la NFL, quien trabajó con Washington para cubrir la ausencia de Ron Rivera.

El resto son: Katie Sowers quien llegó la temporada pasada al Super Bowl con los 49ers de San Francisco, Megan McLaughlin, directora de operaciones deportivas en los Ravens de Baltimore y Robyn Wilkey, asistente ejecutiva del coach Matt Nagy, con los Bears de Chicago. Por su parte, Callie Brownson, jefa del staff de los Browns de Cleveland, se quedó cerca pues el equipo no avanzó.

El puesto gerencial

Finalmente, en algo que la NFL no ha podido lograr, en noviembre de 2020, Kim Ng se convirtió en la primera mujer en alcanzar el puesto como gerente general de un equipo de las Grandes Ligas, con los Marlins de Miami. De paso, se volvió en la primera persona estadounidense de origen asiático de más alto rango en la historia del béisbol.

Falta mucho por hacer, pero el camino se está recorriendo en la apertura de género.