42 años de aquel momento especial para Diego Armando Maradona y toda su familia bostera, un 15 de agosto se cumplió uno de los tantos sueños que tenía Pelusa. Un campeonato espectacular en el que el 10 se metió a toda la hinchada Xeneize, esa a la que tanto cariño y respeto le tenía, en el bolsillo.

El nacido en Villa Fiorito fue la bomba del mercado de pases del fútbol argentino y ya se lo nombraba en todo el mundo porque se corría el rumor de que este “chico” era bueno de verdad. Martín Benito Noel, también como objeto de campaña política para que los socios de Boca lo voten, había avisado que Maradona estaba en la mira de Boca y después terminó comprándolo.

¿Lo curioso? La institución que había negociado con Argentinos Juniors y el representante de Pelusa era River Plate, el clásico rival del conjunto de La Ribera. El traspaso estaba bastante avanzado, el mediapunta iba a cobrar lo mismo que el ídolo del plantel, Ubaldo Matildo Filliol y además sería el portador del característico número del enganche. Pero al corazón no se le puede mentir y expresó que no sería el Millonario su club sino Boca Juniors.

Un lindo recuerdo de todo esto es que en Yo Soy El Diego, Maradona habla con su padre expresándole todo su deseo de jugar al fútbol y Don Diego le dice: “¿Sabés qué estuve pensando anoche? Que algún día sería muy lindo verte jugar con la camiseta de Boca… La Bombonera, vos, nosotros gritando los goles”.

¿CÓMO LLEGÓ?

Boca no tenía el suficiente dinero para pagar lo que Diego era y sería en un futuro, por lo que la negociación fue a cambio de 4 millones de dólares con opción a compra para el conjunto Azul y Oro. Argentinos Juniors pedía 6 jugadores, entre ellos Carlos Randazzo, aunque este no quería.

Además de Randazzo, Carlos Salinas, Eduardo Rotondi, Osvaldo Santos, Mario Zanabria y Miguél Bordón se sumaron al Bicho de la Paternal. 2.500.000 y una deuda de 100.000 fueron los dólares que Boca le dio a la institución formadora del 10. En febrero del año 1981 se concretó y al futbolista le pagaron 600.000 dólares en distintas formas de pago, entre ellas, viviendas.

Imborrable Boca: La llegada de Maradona a Boca en 1981

UN FURIOSO DEBUT

Silvio Marzolini, dos días después de la llegada del crack, decidió ponerlo de titular frente a Talleres de Córdoba en lo que fue un 4 a 1 vapuleante para el conjunto local. La Bombonera estallaba y Diego tuvo una muy buena tarde: anotó un doblete y jugó un partidazo.

A los 20 minutos fue bajado en el área por el arquero Héctor Baley y el propio Maradona pateó el penal para poner a Boca 1 a 0 arriba. Esperó tanto ese momento que no dudó en achicarse. 

Otro dato interesante es que, con Diego, Boca no perdió hasta la fecha 11, cuando enfrentó a Vélez Sarsfield.

EL DÍA DEL BAILE EN EL BARRO

Uno de los partidos más recordados de Diego Armando ese año fue la goleada por 3 a 0 ante el rival eterno en una noche de barro absoluto, casi injugable. A pura habilidad, el zurdo dejó pagando a varios jugadores de La Banda, entre ellos Alberto Tarantini y desparramado por completo al histórico portero Filliol. Quizás fue el acto de potrero más recordado en la historia del fútbol argentino, y quizás, de la historia de este deporte.

EL DÍA DEL FESTEJO

Marzolini había formado un plantel realmente comprometido y que jugaba muy bien al fútbol. Tenía personalidades imponentes, pero nadie sobrepasaba de él. Maradona el mejor, pero no dejaba de ser un pibe, y Silvio como DT muchas veces lo cuidó.

El día del desenlace final el estadio de Boca Juniors estaba pendiente a otro resultado y no solo a lo que pasaba en el verde césped de su club: Ferro peleó hasta la última fecha y el conjunto Xeneize se consagró tras empatar 1 a 1 con Racing Club de Avellaneda. 50 puntos para el primero y 49 para el segundo, River y Newell’s estuvieron más abajo, pero con casi 4 partidos de diferencia, lo que marca el gran nivel del primero y el segundo de la tabla. 

San Lorenzo, ese torneo, fue el primer equipo “grande” que se fue al descenso. En la fecha 7, Boca le ganó 2 a 1 de visitante, y de local, 4 a 0.

Maradona ganó su único título con Boca Juniors | El Cinco Cero

Poco fue el tiempo que duró ese Diego explosivo y lleno de magia en el club, pero fueron poco más de 30 partidos inolvidables, donde dejó momentos imposibles de borrar para el público boquense y, además, se divirtió un rato con los colores de su corazón…