Los cambios de formato en las competencias futboleras tradicionales están llegando. Este formato en especial, el de la Superliga europea, había sido denostada por la gran mayoría de entes reguladores, clubes y fanáticos del viejo continente en 2021. Sin embargo, el máximo tribunal de la justicia europea acaba de dar un revés que abre la ventana para que el proyecto impulsado por el Real Madrid y el Barcelona sea llevado a cabo.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, acusó a la FIFA y a la UEFA, principales entes del fútbol a nivel continental, de utilizar su posición dominante para desmerecer a la competencia que vendría a reemplazar las de dichas organizaciones, la cual, según el TJUE, es completamente legal. Este fallo expresado hace pocos días le da un halo de vida al proyecto, que parecía trunco luego del rechazo masivo del múndo del fútbol en 2021.

Liverpool, Manchester City, Manchester United, Tottenham, Chelsea, Arsenal, Juventus, Inter, AC Milán y el Atlético Madrid eran parte de los equipos que, junto al Barca y al Real, firmaron el acuerdo para impulsar esta liga. Uno a uno, los primeros 10 conjuntos tras amenazas de sanción por parte de los entes reguladores a nivel nacional, regional e internacional, se fueron bajando informalmente del proyecto. La única institución que firmó su rompimiento de acuerdo legalmente fue el Inter, que le tuvo que dar un resarcimiento económico a los dos conjuntos españoles más populares. Con las riendas sueltas por parte del TJUE, los clubes tienen dos opciones: adherirse y volver a impulsar el proyecto o desvincularse legalmente y pagar a los merengues y culés, win-win para los ibéricos.

Los principales puntos de discordancia entre el modelo actual y el de la Superliga europea son económicos y, por lo tanto, polémicos. Uno de los más resonantes son los derechos televisivos, contratos por los cuales se saca la mayor parte del dinero del fútbol y con los que UEFA y FIFA sacan jugosas ganancias. La propuesta de esta liga es que, además de que los mismos participantes reciban las regalías sin intermediarios, puedan manejar también el dinero de su transmisión, ya que implantarían un sistéma único de transición por streaming, gratis y para todo el mundo en su propia plataforma, que tendrá el nombre de Unify. Mantenido a base de pauta publicitaria y disponible para cualquier fan a lo largo del globo, esto significaría un cambio de paradigma muy grande para el mundo del fútbol, acostumbrados a que los derechos televisivos sean una de las principales fuentes de ingreso.

Otro de los puntos de choque, no con los clubes y federaciones pero si con los mismos jugadores, es la cantidad de partidos: Tanto en la Star, Gold o Blue League, los equipos se asegurarían no 6 sino 14 partidos asegurados de base en cada año, cosa de la que ya se están quejando los jugadores con el formato actual. Con menos descanso pero con más ingresos, este modelo beneficia el desarrollo económico de los equipos de más bajos recursos, que con el simple hecho de llegar a fase de grupos de la Blue League se asegura muchísimo dinero.

64 equipos, 3 divisiones, 2 ascensos y 2 descensos por temporada, la Superliga europea viene a desafiar los esquemas del fútbol actual…¿Piensas que puede ser posible?