En el Manchester City, Jack Grealish suma pocos minutos por decisión del propio Pep Guardiola. Con algunas críticas por sus rendimientos con la camiseta celeste, el extremo izquierdo se marcha al Everton con un bajo rendimiento, tras no haber superado los 17 goles y asistencias desde su última temporada en el Aston Villa después de ser comprado por 100 millones de libras esterlinas.
Probablemente para el Manchester City, la compra de Grealish, haya sido un fracaso. El delantero inglés nunca pudo explotar su total rendimiento desde la temporada 2021/2022, que fue cuando llegó a vestirse de “ciudadano”. Era uno de los fichajes del momento, su alto valor de mercado indicaba que el poderoso conjunto de Inglaterra se quedaba con un verdadero crack, lleno de buen fútbol y magia en su pierna derecha, pero no fue así.
Jack buscó sus momentos en el City y nunca los encontró: En su primera temporada regular jugó 39 partidos, anotó 6 goles y dio 4 asistencias, lo que denotaba su mala temporada, aunque algunos decían que recién se adaptaba al equipo. Posteriormente, el 2022 no fue su año e hizo menos goles aún: 5 en 50 partidos.
Desde el 2023 al corriente año 2025, Grealish sumó 68 partidos, 6 goles y 8 asistencias, una cifra realmente pobre para lo que valió su ficha desde la llegada del conjunto de Villa Park. Se pagaron más de 100 millones de libras por un futbolista que nunca rindió y que, además, ni siquiera fue tenido en cuenta para el importante Mundial de Clubes desarrollado en Estados Unidos. Hoy, su futuro está en el Everton: Por un total de 57 millones, -que por cierto es una cifra elevada pero no tanto por los números que se manejan en Europa-, fue cedido con opción a compra.
La oportunidad de volver a brillar la tiene en el inicio de la temporada 2025, con un contexto diferente, donde encontrará un club sin la obligación de cosechar títulos pero con la responsabilidad de hacer una buena campaña para seguir compitiendo en la mejor liga del mundo y soñar con participar de torneos internacionales.







