Aunque la cifra es masiva, queda lejos del récord de Tyson y es superada por Canelo. Analizamos por qué Netflix está cambiando las reglas del PPV y el peligro de la desinformación en redes.
Sin embargo, tras la resaca navideña, los números fríos cuentan una historia diferente a la del marketing. Aunque 33 millones es una cifra que la televisión por cable soñaría, representa una caída drástica comparada con los 108 millones que vieron a Mike Tyson el año pasado.
¿Estamos ante la consolidación del boxeo en streaming o ante la fatiga del formato “influencer vs. profesional”?
Audiencia Global: La cruda realidad de los números
Según datos confirmados por Sportico y métricas internas de la plataforma, el evento dominó las pantallas, pero el contexto es rey. La comparación directa con los eventos anteriores de la plataforma revela una tendencia que los ejecutivos de Netflix no pueden ignorar.
Mientras que Paul vs. Tyson fue una anomalía cultural impulsada por la nostalgia (108 millones), el combate Paul vs. Joshua —a pesar de tener un desenlace más legítimo y violento— retuvo menos de un tercio de esa audiencia.
Esto plantea una pregunta incómoda: ¿La audiencia masiva busca boxeo de calidad o simplemente el morbo del espectáculo?
El factor Canelo y la victoria del deporte real
Un dato que muchos analistas pasan por alto hoy es la comparativa con el Canelo Álvarez vs. Terence Crawford de septiembre de 2025. Aquel combate, puramente deportivo y técnico, atrajo a 41 millones de espectadores.

“La diferencia entre los 108 millones de Tyson y los 33 millones de Joshua es la diferencia entre la curiosidad mórbida y el fanatismo deportivo real. Netflix está aprendiendo que no puede vivir solo de viralidad.” — Análisis Var Deportivo.
Viralidad vs. Verdad: 1.250 millones de impresiones tóxicas
El nocaut no solo resonó en el ring, sino en los servidores de X (antes Twitter) y TikTok. El evento generó más de 1.250 millones de impresiones, convirtiéndose en el tema número uno en 91 países.
Sin embargo, este volumen trajo consigo una ola de desinformación preocupante. Minutos después del KO, videos editados y teorías de conspiración sobre una “pelea arreglada” inundaron las redes, ignorando los reportes médicos oficiales sobre la lesión de Paul.
¿El fin del Pay-Per-View (PPV)?
A pesar de la baja en audiencia comparativa, Netflix ha logrado lo que parecía imposible: matar el modelo de pago por evento. Al incluir estos mega-combates en la suscripción estándar, han cambiado el hábito de consumo global. Ya no se trata de pagar $80 dólares por una noche, sino de mantener la suscripción todo el año.
¿El Principio del Fin?
El experimento de Jake Paul en el boxeo profesional puede haber tocado su techo técnico frente a los puños de Joshua, pero su impacto comercial es innegable. Para el aficionado, queda una lección crítica en esta era digital: no todo lo que brilla en impresiones de redes sociales es oro deportivo, y a veces, se necesita un excampeón mundial para recordarnos que el boxeo es, ante todo, un deporte de verdad.
Fact-Check:
¿Quién ganó la pelea entre Jake Paul y Anthony Joshua?
Anthony Joshua venció por nocaut (KO) en el sexto asalto, infligiendo una fractura de mandíbula a Paul.
¿Cuánta gente vio la pelea en Netflix?
Según datos oficiales y de Sportico, la audiencia alcanzó los 33 millones de espectadores globales en las primeras 24 horas.
¿Fue la pelea de Jake Paul vs Joshua más vista que la de Tyson?
No. El combate Paul vs. Tyson en 2024 mantiene el récord con 108 millones de espectadores.





