La Selección Mexicana se prepara para un nuevo juego fuera de la cancha: la subasta de sus derechos de transmisión después del Mundial de 2026. El valor de esos contratos, los jugadores del negocio y el impacto para la afición marcarán una de las negociaciones más importantes del futbol mexicano en la próxima década.
Contexto inmediato: Los nuevos derechos de televisión del Tri, el fin del ciclo Televisa–TV Azteca
¿Qué contrato está por terminar?
Desde 2017, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) mantiene un acuerdo con Televisa y TV Azteca para los derechos de transmisión de la Selección Mexicana en territorio nacional. Ese convenio cubre el ciclo rumbo al Mundial de 2026 y aseguró al organismo ingresos anuales cercanos a los 35 millones de dólares, según reportes de prensa económica y deportiva.
El antecedente de los 263 millones de dólares
Informes publicados en 2017 indicaron que la FMF recibiría alrededor de 263 millones de dólares por la extensión de los derechos de la Selección Mexicana, en un paquete que incluía partidos amistosos, eliminatorias mundialistas y encuentros de preparación. Esa cifra se convirtió en referencia obligada para el mercado y elevó el piso de negociación para futuros contratos.
Mundial 2026 como punto de corte
El Mundial de 2026 no solo representa un reto deportivo para México como coanfitrión; también es una fecha clave para redefinir el modelo de negocio de la Selección en televisión abierta, paga y plataformas digitales. Terminando ese torneo, los derechos nacionales del Tri quedarán libres y podrán entrar a la mesa nuevos jugadores, nacionales y globales.

El Mundial 2026 será el último que tienen en exclusiva Televisa y TV Azteca con la Selección Mexicana
La presión del ecosistema de streaming
El avance de servicios de streaming deportivos y generalistas, como Netflix, Prime Video, Apple TV o plataformas regionales, cambió la forma de consumir futbol. El anuncio de que Netflix transmitirá finales de la Liga de Naciones de Concacaf y de la Copa Oro en México a partir del ciclo 2027–2029 envía una señal clara: las grandes OTT ya no quieren solo documentales, quieren partidos en vivo.
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Detalles específicos: cuánto valen hoy los derechos del Tri
Una referencia por encima de los 300 millones de dólares
De acuerdo con estimaciones de mercado basadas en contratos previos, proyecciones de audiencia y el crecimiento del valor de los derechos internacionales, los paquetes de televisión y plataformas para la Selección Mexicana en el ciclo posterior a 2026 podrían superar los 300 millones de dólares en su totalidad. Esta cifra considera el acuerdo doméstico y los derechos en Estados Unidos, uno de los mercados más rentables para el Tri.
Ingresos estimados por año
Si se mantiene una estructura similar a la de ciclos anteriores, el valor anual de los derechos del Tri podría ubicarse entre 35 y 45 millones de dólares solo para el mercado mexicano, dependiendo del número de partidos exclusivos, el reparto entre ventanas de televisión abierta, paga y streaming, y las cláusulas de explotación digital.
Televisa y TV Azteca, ¿favoritas o desafiadas?
Televisa y TV Azteca cuentan con una relación histórica con la Selección Mexicana, capacidades técnicas probadas y una red de afiliadas que aún les da alcance masivo. Sin embargo, enfrentan presión de plataformas digitales y de posibles ofertas combinadas donde una OTT se quede con exclusivas o ventanas premium, mientras las televisoras abiertas conserven partidos de mayor rating en señal abierta.
Mercado estadounidense: el otro pilar de ingresos
En Estados Unidos, la Selección Mexicana tiene un contrato importante con una cadena de televisión que explota amistosos y duelos oficiales del Tri, dirigido principalmente a la comunidad mexicana y latina. Ese acuerdo ha sido uno de los motores económicos más sólidos para la FMF en la última década y su renovación, incremento o reconfiguración influirá en el valor global del paquete de derechos.

Netflix anunció su adquisición de derechos para transmitir partidos de la Selección Mexicana en exclusiva
Tabla: variables clave en la valuación de derechos
Para entender por qué la cifra total puede superar los 300 millones de dólares, vale revisar las variables que influyen en las ofertas.
| Variable | Descripción | Impacto esperado |
|---|---|---|
| Audiencia promedio | Rating en TV abierta, de paga y alcance digital en partidos del Tri | Cuanto mayor el rating, mayor disposición de pago de las televisoras |
| Partidos por año | Número de amistosos, eliminatorias y torneos oficiales transmitidos | Más inventario de juegos, más valor bruto del contrato |
| Exclusividad | Derechos exclusivos o compartidos entre varios canales o plataformas | La exclusividad total dispara el precio; el modelo compartido lo distribuye |
| Explotación digital | Clips, resúmenes, redes sociales, VOD y highlights | Cada derecho adicional suma ingresos en paquetes integrales |
| Mercado internacional | Alcance en Estados Unidos y otros países con población mexicana | El mercado estadounidense eleva de forma decisiva la valuación global |
Impacto regional: México, Estados Unidos y la región Concacaf
México: acceso, precio y fragmentación
Para la afición mexicana, el principal temor es la fragmentación. Hoy, muchos partidos del Tri llegan por televisión abierta y otros por TV de paga. Mañana, el escenario puede incluir plataformas OTT, paquetes premium y contenidos exclusivos. Eso complicaría el seguimiento para quienes no puedan pagar varias suscripciones al mismo tiempo.
Estados Unidos: un Tri con demanda garantizada
En Estados Unidos, los partidos de la Selección Mexicana suelen registrar altos niveles de audiencia, incluso en amistosos. El Tri llena estadios, vende publicidad dirigida a la comunidad latina y genera valor consistente para las cadenas que adquieren sus derechos. Esa demanda sostenida refuerza el atractivo de los contratos y presiona al alza las ofertas.
Concacaf y el efecto Netflix
El acuerdo anunciado para que Netflix transmita finales de la Liga de Naciones de Concacaf y de la Copa Oro en México, a partir del próximo ciclo, abre una puerta simbólica pero poderosa: un gigante del streaming confirma que el futbol de selecciones de la región es un contenido estratégico. Si el experimento funciona, el siguiente paso lógico es pelear también por amistosos y ventanas más amplias, incluyendo al Tri.
¿Y Argentina? Un espejo de negociación, no un modelo calcado
El caso argentino sirve como referencia comparativa. La Selección de Argentina ha transitado por modelos mixtos entre canales públicos, señales privadas y plataformas digitales, con negociaciones condicionadas por la inflación, el tipo de cambio y la política local. Sin embargo, la estructura regulatoria y el tamaño del mercado publicitario en Argentina son distintos, por lo que su modelo no se puede importar de forma automática al contexto mexicano.
Precedentes e historia de los derechos de la Selección Mexicana
De la televisión abierta hegemónica al ecosistema fragmentado
Durante décadas, la Selección Mexicana fue sinónimo de televisión abierta. Televisa y, más tarde, TV Azteca, dominaron la conversación y construyeron un producto que combinaba partidos, programas de análisis y contenido magazine alrededor del Tri. La llegada de la televisión de paga sumó nuevas ventanas, pero no alteró la hegemonía de las cadenas tradicionales.
La primera gran renegociación en la era moderna
La negociación de 2017 marcó un antes y un después. La FMF aprovechó la alta demanda por contenido deportivo en vivo, la expansión del mercado hispano en Estados Unidos y la competencia entre televisoras para elevar significativamente el valor del paquete de derechos. Ese movimiento sentó la base para hablar hoy de cifras que superan los 300 millones de dólares en ciclos más largos.
La Selección como producto global
En paralelo, la Selección Mexicana se consolidó como un producto global. Giras por Estados Unidos, acuerdos comerciales con marcas internacionales y presencia constante en torneos de Concacaf y FIFA reforzaron la idea de que el Tri no es solo un equipo nacional, sino un activo de entretenimiento con valor en múltiples mercados.
Tabla: hitos históricos en derechos de transmisión del Tri
Estos son algunos hitos que ayudan a entender cómo evolucionó el negocio de los derechos de la Selección Mexicana.
| Periodo | Característica principal | Impacto en el mercado |
|---|---|---|
| Décadas 80–90 | Hegemonía de televisión abierta con una cadena dominante | Poca competencia, paquetes negociados con términos favorables a las televisoras |
| 2000–2010 | Consolidación de dos grandes televisoras y aparición de TV de paga deportiva | Incremento moderado de ingresos, más espacios de análisis y programas satélite |
| 2010–2018 | Competencia por derechos internacionales, fortalecimiento del mercado estadounidense | Aumento significativo del valor de los contratos y más giras en Estados Unidos |
| 2018–2026 | Renegociación con cifras superiores a 250 millones de dólares por ciclo extendido | Nuevo piso de mercado y expectativa de superar los 300 millones en el siguiente paquete |
Regulación, marco técnico y retos contractuales
Un sector regulado, pero con espacio de negociación privada
Las telecomunicaciones y la radiodifusión en México están sujetas a regulación, especialmente en temas de competencia económica, concentración de mercado y uso de espectro. Sin embargo, la venta de derechos de transmisión deportivos se da principalmente en el terreno de la negociación privada entre el titular de los derechos y las empresas interesadas, siempre dentro de los límites que marcan las autoridades regulatorias.
Cláusulas clave en los nuevos contratos
En los próximos contratos de la Selección Mexicana, las cláusulas centrales girarán alrededor de la exclusividad, el reparto geográfico de los derechos, la explotación digital y los criterios de performance. Las partes buscarán blindarse con métricas de audiencia, mínimos garantizados y posibles bonificaciones por superar ciertos niveles de rating o engagement en plataformas digitales.
El desafío de los paquetes multiplataforma
Antes, una televisora compraba el partido y lo transmitía en su señal tradicional. Hoy, un mismo contrato puede incluir televisión lineal, simulcast en streaming, clips oficiales para redes sociales, resúmenes para plataformas propias y distribución secundaria en agregadores. Diseñar esos paquetes de forma clara será uno de los retos técnicos y legales más relevantes en la nueva negociación.
Transparencia y rendición de cuentas
La FMF y las empresas involucradas enfrentan creciente escrutinio público sobre los montos, las condiciones y el destino de los ingresos. Aunque los contratos suelen tener cláusulas de confidencialidad, la presión de la opinión pública y de organismos de regulación impulsa la necesidad de mayor transparencia, al menos en términos generales.
Reacciones y frases clave del debate público
Preocupación por la posible “paywallización” del Tri
Entre la afición y parte de la prensa especializada aparece una preocupación recurrente: que los mejores partidos de la Selección Mexicana terminen mayoritariamente detrás de muros de pago. El avance del streaming premium y de paquetes deportivos de alto costo alimenta la percepción de que seguir al Tri podría volverse más caro en los próximos años.
La visión de las televisoras tradicionales
Representantes de televisoras con derechos deportivos han enfatizado, en distintas entrevistas, que la televisión abierta sigue siendo una herramienta crucial para masificar el acceso al futbol de selecciones. Su argumento central es simple: un partido del Tri en señal abierta sigue generando audiencias masivas, difíciles de replicar en otros formatos.
Plataformas OTT: datos, segmentación y valor agregado
Desde el lado de las plataformas de streaming, el discurso se centra en calidad de producción, opciones de audio alternativo, estadísticas en tiempo real y personalización de la experiencia. El mensaje es claro: el valor no solo está en ver el partido, sino en cómo se enriquece la transmisión con datos y formatos a demanda.
La postura del aficionado: ver al Tri sin complicaciones
Para el aficionado promedio, la prioridad es sencilla: saber dónde ver el partido, a qué hora y sin sorpresas. Cada cambio de canal, plataforma o modelo de pago genera fricción. La clave será cómo comunicar de manera clara la nueva realidad de los derechos, sin perder de vista que el Tri es un bien emocional para millones, no solo un producto comercial.
VAR CHECK: preguntas frecuentes sobre los derechos de transmisión del Tri
¿Quién transmite actualmente los partidos de la Selección Mexicana en México?
En el ciclo rumbo al Mundial de 2026, los partidos de la Selección Mexicana se reparten entre televisión abierta y de paga, principalmente a través de Televisa y TV Azteca, además de señales deportivas que cuentan con ciertos encuentros en exclusiva o en simulcast. El reparto exacto depende del tipo de partido y de los acuerdos vigentes para cada torneo.
¿Cuándo se renegocian los derechos de transmisión del Tri?
El gran punto de quiebre será después del Mundial de 2026. A partir de ese momento, la FMF podrá lanzar un nuevo proceso de licitación o negociación para el siguiente ciclo de derechos, que podría abarcar amistosos, eliminatorias y torneos de Concacaf en los que participe la Selección Mexicana, tanto en territorio nacional como en otros mercados clave.
¿Cuánto podrían valer los derechos de transmisión de la Selección Mexicana?
Tomando como referencia contratos previos y el crecimiento del mercado, el valor total de los derechos de la Selección Mexicana para el ciclo posterior a 2026 podría superar los 300 millones de dólares, sumando acuerdos domésticos e internacionales. El monto final dependerá del número de partidos, de la exclusividad y de la participación de plataformas de streaming en la puja.
¿Netflix u otras plataformas pueden transmitir partidos del Tri?
El anuncio de acuerdos de Concacaf con Netflix demuestra que las plataformas de streaming ya participan en la transmisión de futbol de selecciones en la región. Para que una OTT transmita partidos de la Selección Mexicana, tendría que adquirir los derechos correspondientes en las próximas negociaciones, ya sea en exclusiva o en un modelo compartido con televisoras tradicionales.
¿La afición seguirá viendo al Tri en televisión abierta?
La televisión abierta tiene incentivos para mantener, al menos, una parte de los partidos de la Selección Mexicana, porque representan audiencias masivas y espacios premium para anunciantes. Sin embargo, es probable que más juegos, contenidos complementarios y experiencias interactivas migren hacia plataformas de paga y servicios de streaming, lo que obligará a la afición a adaptarse.
¿Qué pasa con los derechos en Estados Unidos?
En Estados Unidos, el valor de los derechos del Tri seguirá siendo un componente central de la ecuación financiera. Cadenas enfocadas en público hispano y plataformas deportivas compiten por un producto que garantiza audiencias consistentes. La evolución de ese contrato impactará la cifra global que la FMF pueda reportar por derechos de transmisión en el próximo ciclo.
Reflexión crítica: el negocio del Tri y el derecho a ver futbol
¿Hasta dónde puede subir la factura sin romper el vínculo con la afición?
La Selección Mexicana es un activo económico estratégico, pero también un símbolo cultural compartido. Cada dólar adicional que se suma a la negociación de derechos de transmisión se sostiene en la lealtad de millones de seguidores que encienden la televisión, contratan un servicio o pagan una suscripción para ver al equipo nacional. El riesgo es olvidar que, sin ese vínculo emocional, el producto pierde fuerza.
Responsabilidad compartida entre federación, televisoras y plataformas
La FMF tendrá la misión de maximizar ingresos sin cerrar la puerta a la base de aficionados. Las televisoras deberán equilibrar sus estrategias comerciales con la necesidad de mantener partidos en ventanas de libre acceso. Las plataformas OTT, por su parte, están llamadas a probar que pueden sumar valor real, no solo trasladar al entorno digital un modelo de pago cada vez más fragmentado.
El reto de comunicar sin distraer de lo deportivo
Mientras se discuten cifras y contratos, la Selección Mexicana tendrá que competir, ganar partidos y recomponer su relación con una afición que exige resultados. El ruido alrededor de los derechos de transmisión no puede convertirse en excusa, pero sí debe colocarse bajo lupa: el negocio no puede eclipsar al juego, ni reducir al aficionado a un dato más en una hoja de cálculo.
Conclusión: un nuevo partido que apenas comienza
El ciclo posterior al Mundial de 2026 abrirá una nueva etapa para los derechos de transmisión de la Selección Mexicana. Las cifras apuntan alto, la competencia crece y las plataformas se multiplican. La pregunta de fondo, más allá de los millones, es sencilla y contundente: ¿será más fácil o más difícil ver al Tri? Ahí se jugará, de verdad, el resultado de este nuevo partido.
DOCUMENTACIÓN Y FUENTES:
ESPN México
El Economista
El Financiero
Concacaf
Comunicados corporativos de Netflix
Statista
FIFA





