Soñar con ganarle a las mejores parejas del circuito del Premier Pádel puede ser algo que, finalmente, nunca suceda, pero para Leo Augsburguer y Pablo Cardona se terminó haciendo realidad: Vencieron a los mejores, demostraron su alto nivel de juego y ahora decidieron separarse. ¿Por qué?
Existen decisiones que pueden marcar un antes y un después en un dúo de Pádel, en este caso, el argentino y el español optaron por separar sus caminos tras un gran 2025, rodeado de buenos resultados y con algunos sorprendentes. No es poca cosa ganarle a las parejas más altas rankeadas: #1, #2 y #3. Ellos lo lograron.
A Agustín Tapia y Arturo Coello pudieron vencerlos en el P1 de Santiago de Chile, cuando aprovecharon las condiciones favorables donde la pelota volaba mucho y ganaron 7-6 6-4, algo que parecía irreal y se terminó dando; para con Alejandro Galán y Federico Chingotto fue otro de los grandes resultados que obtuvieron, donde salieron victoriosos en Riyadh; y ante Juan Lebrón y Franco Stupaczuk no dudaron en el P2 de Asunción.
¿A qué debían apuntar?
A jugar una final, unas semifinales y varios cuartos (porque te tocan los top 1 o top 2 al ser top 8). Quizás ese sea el primero de tantos objetivos a cumplir para obtener la confianza necesaria para luchar por el top del ranking.
Y es que tener una pareja zurdo-diestro rematadora de 20 años que tiene todo por delante para mejorar hace ilusionar a cualquiera. ¿Por qué no soñar con no bajarse de semifinales en 2026? ¿Les falta algo? Parece que no. La frescura que pueden transmitirse el uno con el otro podía ser un gran beneficio, pero optaron por la experiencia.
Quizás pensaron en lo que le faltaba: Defensa. Di Nenno le aportará a Augsburguer un juego totalmente diseñado para que las explote a cada una de las bolas en juego. Globos y juego rápido para un buen remate de Leo. Simple, sencillo…
Martín tiene la gran virtud de conocer sus limitaciones y ayudar a su compañero a explotar por completo sus habilidades. No hay duda que andarán muy bien. Pero por otro lado, Pablo Cardona estará desde el P1 de Tarragona con el Gato Tello, alguien que le aportará mucha cabeza fría en momentos donde las “papas queman” pero le sacará ese toque de velocidad que le daba Leo.
Hoy en día las nuevas generaciones tienen miedo a perder tiempo apostando a proyectos y pierden rápidamente el foco de avanzar sin mucha prisa pero seguro hacia los objetivos. Les gana la ambición de conseguir resultados rápidos, y puede ser contraproducente. Augsburguer y Cardona buscarán el salto a lo grande por separados.







