Grandes historias en 75 años del Estadio de la Ciudad de los Deportes

by Ketzer

El Estadio de la Ciudad de los Deportes ha sido casa de todos los equipos de la CDMX, se construyó para futbol americano y es pura historia

Este miércoles, el Estadio de la Ciudad de los Deportes, Azulgrana o Azul cumple 75 años de su fundación, como uno de los recintos deportivos más importantes de la Ciudad de México. Construido originalmente como un estadio para futbol americano, se ha convertido en un importante recinto para el futbol capitalino y, pese a su edad, se mantiene como un inmueble cómodo, con gran sabor, con excelente visibilidad y plagado de historia por todas partes.

Además, sobrevive de una época donde la ciudad era mucho más pequeña de lo que conocemos hoy. Construido en los antiguos límites al surponiente de la capital del país, apenas cruzando la Avenida de los Insurgentes. Se edificó en los terrenos de la ladrillera Nochebuena, o el antiguo Rancho San Carlos, ubicada entre el antiguo pueblo de Mixcoac y la naciente colonia Del Valle.

Comenzó a construirse en 1944, como como parte del proyecto urbanístico denominado “Ciudad de los Deportes”, ideado por Neguib Simón. Originalmente incluía contemplaba un enorme complejo deportivo y comercial, con: estadio, plaza de toros, cines, teatros, galerías de arte, un frontón, alberca olímpica, boliche, canchas de tenis y áreas de esparcimiento. Pero Simón tuvo problemas económicos y solo pudo concluir el estadio y la Plaza de Toros México.

Atlante y otros históricos que esperan turno en la Liga de Expansión

El estadio fue diseñado por el arquitecto Modesto C. Rollan y tenía una capacidad original para 45 mil personas. Ha sido sede de torneos internacionales como la Copa de Campeones de la Concacaf, Copa Libertadores y Copa Sudamericana; juegos de exhibición de la NFL, Primera División mexicana, Copa y Campeón de Campeones, así como Eliminatorias mundialistas. Además de torneos de fuerzas básicas, 2ª división, así como la Universiada de 1979.

Incluso ha sido sede de eventos masivos políticos, religiosos y sociales. Actualmente se realiza el torneo de Expansión como casa del Atlante.

Su inauguración ocurrió el 6 de octubre de 1946, con el nombre de Estadio Olímpico de la Ciudad de los Deportes, con un partido de futbol americano (su misión original) entre los Pumas de la UNAM y los Aguiluchos del Heroico Colegio Militar, con victoria para los Pumas de 45-0. La inauguración fue acompañada con un espectáculo marcial de los cadetes del Colegio Militar y el desfile de los equipos integrantes de la entonces Liga Mayor del Futbol Americano.

Estadio de la Ciudad de los Deportes primer partido de NFL en México

La vocación para el futbol

El primer partido de futbol en el estadio de la Ciudad de los Deportes ocurrió el 5 de enero de 1947, con un amistoso entre el Veracruz y el Racing de Avellaneda. El equipo de Luis “Pirata” Fuente, campeón vigente de la Liga mexicana venció por marcador de 2-1.  Posteriormente, el equipo argentino venció a la Selección Mexicana 2-4, el 26 de enero.

Para continuar el proyecto, Neguib Simón ofreció el uso del estadio a los equipos de la Liga Mayor, pero los equipos preferían jugar en el Parque Asturias, ubicado en Calzada Chabacano casi esquina con la Calzada de Tlalpan, porque era “mucho más céntrico” y la gente no acudiría hasta Mixcoac a ver futbol.

Sin embargo, el 4 de mayo de 1947 el inmueble abrió sus puertas al primer partido oficial de liga, entre el líder Atlante y el aun campeón Veracruz, que terminó 5-1, en favor de los “Prietitos”, correspondiente a la semana 32 de la Liga Mayor 1946-47, comenzando así la relación con el “equipo del pueblo”, su principal huésped.

De acuerdo con la directiva del Atlante, las entradas para aquel partido iban desde los 25 centavos (para niños en tribuna de sol) hasta 33 pesos, en palcos de seis asientos. La taquilla ascendió a 139 mil 662.50 pesos, un récord para la época.

Tres años después, recibió su primer torneo internacional, con la Copa NAFC 1949, donde participaron las Selecciones de México, EEUU y Cuba.

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Una vez popularizado el futbol soccer, ha sido hogar de prácticamente todos los equipos que han jugado en la Ciudad de México:

  • América (1947-1955),
  • Necaxa (1950-1955),
  • Atlante (1947-1957, 1983-1989, 1990-1996, 2000-2002 y 2020 hasta la actualidad),
  • Marte (1947-1953),
  • Pumas (1966-1969) y
  • Cruz Azul (1996-2018)

También fue la sede original de la Selección Mexicana entre 1947 y 1955, y en 1992 durante la Eliminatoria para EEUU ‘94.

El 24 de enero de 1958 el estadio fue clausurado por la Dirección de Obras Públicas del Departamento del Distrito Federal, por un pleito entre las autoridades y el nuevo dueño, Moisés Cosío, por impuestos no pagados y porque el inmueble no contaba con espacios de estacionamiento. Este pleito se prolongó hasta el año siguiente y provocó que América, Necaxa y Atlante se mudaran definitivamente al entonces nuevo estadio Olímpico Universitario.

Casa del Futbol Americano

Hasta fines de los años 50 el estadio mantuvo su vocación como inmueble para el futbol americano. También se utilizó en 1968 y hasta principios de la década de 1990. Recientemente se reutilizó para la edición III de la Liga Profesional de Futbol Americano (LFA) del 2018 y para la final de la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano (ONEFA) entre las Águilas Blancas y los Burros Blancos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en 2019.

El inmueble aparece en la película «Juventud sin Dios» de 1961 que narra la vida del Padre Lambert J. Dehner (legendario entrenador del IPN) e incluye imágenes de un Clásico del futbol americano colegial entre los Pumas y los Burros Blancos de fines de los 40. Fue hogar de los equipos del IPN en sus juegos importantes y, sobre todo, recibió al primer juego con equipos de la NFL fuera de EEUU en 1978, entre los Saints de Nueva Orleans y los Eagles de Philadelphia.

Remodelaciones, Estadio Azulgrana y Estadio Azul

El 30 de junio de 1983 la comisión directiva del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), negoció el regreso del Atlante al inmueble, convirtiéndolo en el Estadio Azulgrana, hasta 1996. Para ello, se remodeló con inversión de cercana a los 30 millones de pesos. El Atlante solo se ausentó del inmueble en la temporada 1988-89, cuando jugó en la Corregidora de Querétaro.

En 1996 el Atlante regresó al Estadio Azteca y entonces llegó el Cruz Azul, que hizo una nueva remodelación y permaneció allí durante dos décadas, hasta que el equipo no alcanzó un nuevo acuerdo con la Familia Cosío, propietaria del inmueble. A partir de 2018, La Máquina regresaría al Azteca y, entonces, el Estadio de la Ciudad de los Deportes quedaría en desuso.

La familia Cosío intentó vender el terreno para construir un centro comercial y se organizaron algunos partidos de despedida para el estadio. Pero finalmente, el acuerdo se rompió y el inmueble permanece de pie, ahora, como sede del Atlante, que regresó de una estancia en Cancún. También se arrenda para eventos privados, como partidos homenaje o convivios empresariales, mientras buscan un nuevo acuerdo para obtener mayores recursos.

Equipos que han sido propiedad de instituciones públicas

Actualmente, el estadio cuenta con: dos vestidores de nivel profesional, dos para categorías inferiores y dos vestidores de árbitros. Además, una sala de prensa para 50 personas, servicios de internet y audio, una zona de restaurante para 264 personas, 23 accesos exteriores y 24 interiores, dos taquillas en las puertas 10 y 15; 92 palcos para mil 210 lugares, circuito cerrado con siete cámaras y un aforo para 36 mil 681 espectadores, el noveno más grande del país.

Curiosidades del Estadio de la Ciudad de los Deportes

Esta cancha ha sido pisada por grandes figuras del futbol mundial, entre ellos Diego Armando Maradona en marzo de 2002, cuando participó en la despedida de Carlos Hermosillo. En 2011, Lionel Messi jugó un partido benéfico contra un combinado de “los mejores del mundo”.

Esta cancha también sirvió como sede de la Selección Nacional para las Eliminatorias el Mundial de EEUU ’94. En ese periodo, el Tri tuvo su mayor goleada de la historia ante San Vicente y las Granadinas el 6 de diciembre de 1992 con un lapidario 11-0.

Otra curiosidad es que ninguno de los equipos que han sido locales en este estadio se han podido coronar en esta cancha, por lo que se especula sobre una maldición que impide el éxito a los equipos que lo arrendan. La leyenda cuenta que se trata de una anciana que era esposa de un antiguo trabajador de la ladrillera, quien murió como parte de su actividad.

La viuda, llamada Doña Amparo, quedó sola y los dueños de la ladrillera decidieron desalojarla, pero desapareció repentinamente y abandonó sus pocas pertenencias, las cuales fueron enterradas en el terreno donde actualmente se encuentra el estadio.

Los campeones desaparecidos de la Liga MX

Estadio Azulgrana

Con el tiempo, varias personas aseguran haber visto la silueta de una anciana caminando por los túneles, una vez que el estadio se vacía. Principalmente en uno que comunica el estadio con la Plaza México y otro que va a la zona de prensa. Los testigos dicen haber visto estas apariciones en las tribunas y en los vestidores. Incluso hablan de desapariciones de su ropa y zapatos de los jugadores. Por lo que a ninguno de los trabajadores o futbolistas les gusta quedarse solos en el estadio al final de los eventos y prefieren salir en grupo.

Algunos vecinos también han relatado que han visto a Doña Amparo caminando por las calles aledañas, incluyendo las inmediaciones del estadio, la Plaza de Toros y hasta el Parque Hundido.


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