En plena pandemia y para la temporada 2020-2021, un inversionista decidió irrumpir el en el futbol profesional con Club Muxes, el primer equipo inclusivo que tiene en su uniforme la bandera de la comunidad LGBT+. En un principio hubo poco ruido, pero el concepto atrajo a muchas personas de la Tercera División.

En dos años han conseguido lo que muy pocas franquicias no han podido en años, competir entre más de 150 clubes y resaltar con un plan. Todo comenzó con planeación deportiva, una estrategia para la elección de jugares con poco dinero y ser el primer proyecto deportivo incluyente.

Club Muxes y la clave para alcanzar el éxito

Todo comenzó en 2019, cuando Rodrigo Cervantes formó un equipo amateur incluyente que compitiera en la Ciudad de México y representara a un sector de la sociedad. Muxes es una palabra del zapoteco del Istmo de Oaxaca, representa al tercer género, a los que no se identifican como hombres ni como mujeres, pero son los que llevan el sustento a casa.

Club Muxes
Foto: Club Muxes (Twitter)

El equipo formado entre amigos se hizo popular, la comunidad los arropó y comenzaron a preguntar por sus partidos y lugares para jugar. Desde sus inicios estaba destinado al éxito.

¿Escalar el equipo para convertirlo profesional? Lo hicieron, un inversionista desembolsó un millón de pesos para comprar una franquicia y participar en la Liga TDP. La primera decisión fue inteligente, encontrar un entrenador que supiera de metodología, estrategia deportiva y desarrollo de jugadores.

Jonathan Escobar es un director técnico hecho en el Club Pachuca, formó jugadores y después trabajó en el área de inteligencia deportiva de Alebrijes de Oaxaca.

La propuesta de ser entrenador llegó en un tramo de la carretera México-Pachuca, el celular sonó y entonces le hicieron una pregunta, ¿te interesa estar al frente del primer equipo incluyente? En resumen, aceptó y de inmediato comenzaron a trabajar.

Con un DT se planearon las visorias. El primer paso fue reclutar a todos los jugadores conocidos que estaban en otros clubes y convencerlos de una nueva idea. Segundo paso, explicar el proyecto, concientizar y ser incluyentes.

Tercer paso, ser un equipo redituable, ¿cómo? Conseguir patrocinadores, vestimenta, hidratación y todo lo necesario para un equipo profesional.

Consiguieron lo impensable: ser parte del movimiento Nike Pride. Se convirtieron en el tercer equipo en México en ser vestidos por la marca de la palomita, solo detrás de América y Pumas de la Liga MX.

Todo se conjuntó para ser incluyentes, redituables y con resultados a corto plazo.

El éxito deportivo

En México se mide por campeonatos, pero los que conocen la Tercera División saben que clasificar a la liguilla es el primer objetivo. Muxes consiguió estar entre los mejores 16 en su primer temporada y clasificar a la Copa Conecta, el torneo que reúne a los mejores de Liga Premier y TDP.

No solo clasificaron, llegaron a la final y pueden ganar un millón de pesos. Suena poco dinero, pero es lo que se necesita para operar la franquicia por un año. Sin duda el primer éxito deportivo y financiero.

¿Cuál es el negocio? Aunque el objetivo es ascender, el otro negocio de la categoría es transferir jugadores y ganar un porcentaje por los derechos de formación.

¿Queda duda de cómo se planea un equipo de futbol? Club Muxes es el primer ejemplo tangible…

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